miércoles, 4 de enero de 2012

Cupcakes rápidos de piña y cobertura de queso o limón

Estos cupcakes los hice hace unos días y hoy los volví a repetir porque me encantaron y me apetecía repetir. No son los típicos cupcakes pesados y llenos de mantequilla o buttercream así que entran muy bien y de verdad que saben genial. Los primeros los decoré con mariposas de fondant que teñí a mano y los segundos, de los cuales no tengo fotos, puse menos crema, solo un pegote en el centro y coroné con una minigalleta María :)

Cupcakes de piña
Para la masa:
2 rodajas de piña en almíbar o en su jugo (yo opté por esta última, con mucha menos azúcar)
1 huevo
85 gr de azúcar.
85 gr de harina.
Una pizca de sal.
100gr de mantequilla a temperatura ambiente.
1 cucharadita del jugo de la piña.
1/2 cucharadita de levadura química.
Para la cobertura/crema/frosting de limón:
100 gr de queso de untar, yo usé tipo filadelphia pero de mercadona.
40 gr de mantequilla a temperatura ambiente
Ralladura de 1 limón.
40 gr de azúcar glass.
1 cucharadita de zumo de limón.
Vamos a ello.
Primero batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una pasta homogénea. A continuación añadimos el huevo ya batido y mezclamos muy bien. Incorporamos la harina con la sal y la levadura tamizadas (como siempre) y cuando esté todo unido añadimos la piña troceada y el jugo (yo añadí 2 cucharadas).
Todo bien mezclado lo colocamos en cápsulas para muffins o cupcakes y lo ponemos en un molde múltiple (yo usé uno de silicona concretamente) y ponemmos en el horno a 180ºC durante unos 25.
Dejamos enfriar bien y decoramos con la crema que más nos guste.
La crema de limón se hace con los ingredientes citados más arriba. Mezclamos la mantequilla con el queso y añadimos la ralladura de limón y el azúcar glas. Por último la cucharadita de zumo de limón.
Si queremos un sabor más suave no añadimos el zumo de limón.
NOTA 1: los cupcakes no hay que lllenarlos hasta el borde, a diferencia de los muffins. Y tampoco subir la temperatura porque no se trata de que suban en exceso.
NOTA 2: los pastelitos que veis encima de los cupcakes son pasteles de mango sin gluten que hice para mi madre y mi hermano. Más adelante subiré receta, ¡que se me acumulan!
Espero que os guste y la hagáis, porque están RIQUÍSIMOS. Un besoo!

Reyes y reinas

Para que veáis que cumplo mi palabra y prontito eehh. Ya os traigo la receta del roscón de reyes, así si alguno se anima puede hacerla esta misma tarde o mañana. Mañana es posible que haga otros y decorados de otra forma, pero bueno, os pongo fotitos de estos y así os da tiempo. Las fotos no son de muy buena calidad porque… ¡Estoy sin cámara! Sí…parece increíble, pero me la dejé en casa de mi madre, así que...pero bueno, lo que importa al fin y al cabo es la receta.

Un roscón puede decorarse al gusto o incluso rellenarse con nata o trufa. Algunas ideas para decorar pueden ser almendras picadas o en láminas, chocolate, fruta escarchada, azúcar, gajos de naranja…lo que se os ocurra.
Como veréis yo hice 2 roscones pequeños, en vez de uno grande. Simplemente cuando tenía la masa hecha la dividí en dos bolas y la dejé reposar ya separada.


Roscón de Reyes


Y vamos con la receta.

Ingredientes:

125ml de leche TIBIA (yo la metí unos segundos en el micro, sin llegar a calentarla del todo)
25gr de levadura fresca, es decir, el taquito este de levadura que huele taaaan mal. Yo lo compro en mercadota. Vienen 2 de 25gr cada uno.
320gr de harina TAMIZADA (de trigo o de fuerza, es decir, rica en gluten, de repostería, ¡pero fijaos que no lleve levadura incorporada!
2 huevos
100gr de azúcar normal
75gr de mantequilla en pomada
Ralladura de 1 naranja
1 cucharadita de aroma de azahar (lo podéis encontrara de la marca Vahiné, en Carrefour o más y más por ejemplo)
1 cucharada de brandy o ron añejo
Una pizca de sal
Lo que elijamos para decorar, yo usé almendras picadas y chocolate blanco y negro.



Primero de todo vamos a poner en un cuenco la leche tibia y con las manos desmenuzamos el taco de levadura fresca y lo echamos. Lo disolvemos con una cuchara o las manos y lo dejamos reposar unos 10 min.

Mientras podemos ir tamizando la harina en un bol más grande y dejando un buen agujero en el centro, como si fuera un volcán. En ese hueco echaremos la ralladura de naranja y el azúcar y esperaremos a que pasen los 10min de la levadura.

Después añadimos la mezcla de leche encima del azúcar y la ralladura y vamos mezclando. NO mezcleis toda la harina, ir removiendo el centro y la harina irá cayendo sola en pequeñas cantidades. Cuando tengamos una especie de papilla grumosa, y aun quede mucha harina formando el volcán, incorporamos la mantequilla en pomada, una yema de huevo (la clara podéis guardarla para hacer merengue por ejemplo) el brandy, la pizca de sal y el aroma de azahar. Y seguimos removiendo en el centro incorporando lentamente la harina de los lados.
Una vez se haya ligado todo obtendremos una masa que se pega muchísimo, no os preocupéis, tiene que ser así.
Ahora toca pringarse. Con las manos bien limpias enharinamos la superfície de trabajo y nuestras manos. Cogemos la masa y al lío. Vamos trabajando con ella con paciencia, moldeándola. Sabremos que está en el punto perfecto cuando podamos rodarla por encima de la mesa y no se pegue, pero que si la dejamos quieta SÍ se pegue.

Para alcanzar este punto podemos añadir un poco de harina si la tenemos muy pringosa, pero no añadáis mucha de golpe, yo más bien diría que os fuerais enharinando las manos y cogiendo la masa cada vez, porque si os pasáis de harina y queda una masa muy seca el roscón quedará realmente denso.

Y ya está hecha, ahora hay que dejarla reposar unas 2h en un bol con un pelín de harina por abajo y arriba y tapado con papel de film trasparente. Si pasado este tiempo creéis que no subió suficiente (que duplique su tamaño más o menos) lo dejáis reposar más controlando que no se seque.

Una vez transcurrido ese tiempo volveremos a trabajar la masa. La cogemos con ambas manos y con los dedos pulgares vamos haciendo un agujero en el centro, agrandándolo cada vez más hasta obtener un círculo grande con un agujero muy grande. Tened en cuenta que el roscón crecerá de nuevo durante el reposo así que cuanta más separación dejéis mejor, o se os juntará. Y a reposar de nuevo se ha dicho. Lo colocamos ya sobre un papel vegetal en la bandeja del horno y lo dejamos tapadito con otro papel vegetal por ejemplo, unos 30min, para que vuelva a subir la masa. (Si no os ha subido dejarlo más tiempo, incluso hasta 1h o más, porque depende mucho de la temperatura de la habitación donde esté reposando, la levadura y demás).

Si queréis introducir sorpresitas y no sois tan patosos como yo (me dejé la bolsita de figuritas en la tienda) este es el momento. Marcáis con el dedo y cubrís con la masa intentando que recupere la forma lo mejor posible.

Cuando pase dicho tiempo lo decoráis al gusto y lo pintáis con un pincel pringado de huevo batido (de ahí el otro huevo citado en los ingredientes). Y al horno a 160ºC durante 25min. Que quede doradito. Y al sacarlo lo dejamos enfriar. Si quereis rellenarlo dejar que se enfríe muuuuy bien antes de cortarlo.

Espero que os guste y si no os animáis este año pues el siguiente. ¡Hay todo un año para practicar y probar cosas nuevas e inventar roscones!




A veces cuesta hacer limonada

¿No os ha pasado alguna vez que cuando cortáis limones se os mete el jugo entre las uñas, en una heridita del dedo, os salta a los ojos o incluso os hace hervir una quemadura? Iisshh qué molesto resulta. Por esto no siempre apetece hacer limonada ni resulta tan fácil cómo intentan pintártelo. A veces, incluso, ¡deberías ponerte guantes y unas gafas protectoras para ello!

Una vez has conseguido hacerla, tampoco es tan gratificante bebérsela. O lleva demasiada azúcar o no la lleva bien disuelta y tienes que masticar o resulta demasiado ácida.

Así que, por todo ello, cuando la vida te da limones, no es tan sencillo hacer limonada. Y tampoco puedes hacerla con todos tus problemas, claro. Si yo hiciera limonada, y me la bebiera, por cada problema que tengo, acabaría con diarrea crónica (ah no espera, que de eso ya tuve y NO MOLA NADA).
El caso es que no siempre se tienen fuerzas para ponerte a limpiar (cuidado con los bichooos) y cortar limones para exprimirlos. No te apetece que te entre un chorretón en el ojo ni tener que chuparte los dedos y gritar: ¡¡como escuece leñeeee!! No quieres enfrentarte a eso.
¿Pero entonces qué haces? ¿Te sientas en el sofá y dejas que se forme una especie de piscina limonera en tu salón? Casi te cuesta lo mismo eso que exprimir, porque aunque sólo sea para un vaso de agua, algún día tendrás que ir hasta la cocina…y nadar entre limones…tela. No, eso tampoco mola nada, eh.

También está la opción de pedirle a los que viven contigo que te vayan haciendo hueco, pero eso es echarle tus limones encima a la gente, y mola menos que lo anterior.

Yo he intentado incluso lanzarlos por la ventana para que los atropellaran los coches. Además siempre me encantó el sonido que hace una naranja, un limón o cualquier cosa parecida al ser aplastada por una rueda. ¡Y lo superior que te sientes cuando pasa! Casi miras a la fruta con una sonrisa malévola de venganza.
Pero eso de ensuciar el medio ambiente no es lo mío y soy incapaz de hacerlo.

Después de pasarme la noche pensando y casi delirando sobre cómo deshacerme de los limones llegué a la respuesta que buscaba. Aún no la puse en práctica, así que es sólo una teoría. ¡Pero en cuanto la pruebe os lo cuento, palabra!

Devolver los limones al lugar de donde vienen. Sí, voy a tirar los limones al campo de al lado. A sus árboles, a su tierra y que ellos se apañen. Yo no los pedí, vinieron y entraron en mi casa sin avisar. Llevan haciéndolo muchos años, desde que vi la luz por primera vez, y creo que ya está bien.
Sé que seguirán viniendo y me tocará sacarlos de casa, pero así será. No los guardaré en los armarios ni me quedaré en el sofá rodeada de ellos. También sé que será un trabajo diario y que no siempre podré hacerlo sola, pero todo en mi vida siempre he tenido que hacerlo así y aquí sigo.

En resumen, si la vida os da limones está genial poder hacer limonada. Pero para los que como yo, si muchas veces no os quedan fuerzas o simplemente estáis hasta las narices de hacer limonada, arrojarlos al campo. Que vuelvan al sitio de donde nacen los problemas. No dejéis que se queden, o acabareis nadando en ellos y entonces será más difícil salir. Dejad que os ayuden pero no se los echéis encima a otra persona.

¡¡¡POR UN MUNDO SIN LIMONES!!



P.D: Hoy haré roscón de reyes, en cuanto pueda subo la receta. Además de dos más que tengo pendientes, cupcakes de piña y las galletas de mantequilla, pero es que estuve muy ocupada arrojando limones. ¡¡Un beso a todos y feliz año!! J

martes, 20 de diciembre de 2011

Corazones de trufa y sus suspiros.

Holaa, creo que esta será mi última receta de la semana, no creo que me de tiempo a subir las galletas de mantequilla que haré entre mañana y pasado. El viernes marcho a Benicàssim a ver a la familia y volveré en unos días. Por supuesto allí haré tarta. Si no aguanté en San Juan como para aguantar en Castellón...

Lo que os traigo hoy es muy fácil de hacer pero lleva un bueeen rato. Yo acabé realmente rendida. Por la tarde fui a la biblioteca y estaba tan cansada y con tanto sueño que tuve que volverme -.- así que no cundió mucho. ¡Veremos mañana como acabo de galletear!

Se trata de unos corazones y flores de trufa. Usamos la receta para las trufas pero en vez de hacer bolitas extendemos la masa entre dos papeles vegetales con ayuda de un rodillo. Cortamos las figuras que queramos y las dejamos enfriar. Un vez frías las bañamos con chocolate blanco fundido al baño maría o en un cazo con un poco de leche o mantequilla. Luego decoramos como más nos guste, con bolitas, chocolate negro...cualquier cosa que se os ocurra.

Corazones de trufa




La otra receta sencilla son unos ricos suspiros. Tan fáciles como preparar un merengue francés batiendo las claras a punto de nieve y añadiendo el azúcar. Podemos añadir también algún colorante o extracto de vainilla, coco...
Luego horneamos a 180ºC durante 15-20 min.
Quiero perfeccionar la receta así que iré haciendo pruebas con distintos ingredientes y ya os iré contando :)

Suspiros




¡Ah! antes de que se me olvide, os dejo un video de la marató de tv3 del domingo. En el minuto 47 podreis ver la entrevista al padre de mi amiga Lorena y un pequeño vídeo resumen de su espera al trasplante y la entrada a quirófano Sé que os entristecerá, pero sólo teneis que quedaros con sus sonrisa y lo maravillosa que era. Espero que os guste :)

http://www.tv3.cat/videos/3864070/La-Marato-de-2200-h-a-2300-h

domingo, 18 de diciembre de 2011

Hagámoslo oficial

Muchos ya me conocéis y otros estáis a punto de hacerlo.


Me llamo Olaia y empecé este blog hace aproximadamente un año. Un poco después de que falleciera mi amiga Rebeca. El motivo fue que, si seguía almacenando archivos en mi cabeza, esta iba a desconectarse para no volver a encenderse jamás. Fue una época de palos y más palos (y cuándo no) y las malas noticias entraban y salían de mi casa.

Tengo Fibrosis Quística que me diagnosticaron con 18 meses de vida. Hasta entonces estuve realmente mal y ningún médico sabía que me pasaba. Mi madre removió cielo y tierra hasta que me la diagnosticaron, cuando lo hicieron, le dieron el pésame. Ahora tengo 20 años J Todo lo que vosotros conseguís con un mínimo esfuerzo, yo tengo que hacer el triple. Siempre he luchado y siempre lo haré. Desde levantarme a las 6:30 para poder hacer toda la fisioterapia y aerosoles antes de ir al cole  hasta que volví a casa por primera vez después del trasplante.

Siempre he escrito, me gusta escribir. Antes lo hacía casi siempre en papel, pero hace 3 años escribí algo realmente importante a la vuelta de una operación y perdí la libreta, así que ahora lo hago casi todo por partida doble. Escribo sobre todo lo que me hace plantearme algo en la vida. Ya sea un escarabajo que me llame la atención o un trasplante bipulmonar. Sobre mis amigos, sobre mi familia, médicos y compañeros.
El blog está dedicado a estos pensamientos que intento plasmar en mis dos grandes pasiones. La cocina y la fotografía.

Desde pequeña me siento cómoda en la cocina. Me encantaba el olor más tradicional de la comida de mi madre (menos el de la coliflor, la detesto). Recuerdo a mi padre en verano cocinando. Me gusta su forma de cocinar, de estar a gusto entre fogones. El olor a ñora y el “¡en 10min la paella!” Creo que saqué un poco de cada uno de ellos y estoy contenta con el resultado.

La fotografía, en cambio, no sé muy bien de dónde me viene. Pero en general, mi familia es bastante perceptiva y sensible para esas cosas. Y además, mi padre es muy buen fotógrafo, aunque debería retomarlo más en serio (indirecta muy directa).
Expresar los sentimientos con imágenes es algo que me fascina. Ya no intentar causar sensaciones en la persona que ve una de tus fotografías, sino ser capaz de trasmitir las tuyas. Es lo que intento con cada una de mis fotos. Como me dijeron una vez: plasmo el momento. Lo que siento en un instante determinado, aunque sólo dure unos segundos.

La vida esta llena de esos instantes y segundos maravillosos, y no se trata de atraparlos, sino de saber que estuvieron realmente ahí, que de verdad sucedieron.

Aquí van algunos de mis momentos y sentimientos.







Para terminar puedo añadir que me encanta el mar y la playa. Me encanta el olor a incienso, lloro con cualquier canción que me recuerde lo bonita y dura que es la vida, me agobia el verano, mi fruta favorita son las cerezas, tengo miles de bolsos y pañuelos, los libros (de cocina o de lectura) ya se me caen de la estantería. Soy una friki de la biología y todo lo que tenga que ver con la naturaleza o el cuerpo humano. Me encanta ver surfear a gente, amo Galícia y amo la costa mediterránea, tengo suerte de formar parte de las dos, me gustan los colores fríos (morados-rosas-azules). Soy cabezota y no soporto la gente quejica. Me molesta que la gente fume, en realidad, me parece ridículo.
Cuando me ingresan decoro toda la habitación y siempre me llevo la cámara. Soy de Médicos sin fronteras, Greenpeace y Animanaturalis porque un día con 14 años empecé a llorar en el salón de mi casa. Mi madre me preguntó que me pasaba y le dije que el mundo era una auténtica mierda. Desde entonces intento que mi mundo, al menos, sea la leche.



Recuerdos y minimuffins de naranja y chocolate.

¡Buenos empachodías a todos!


Ayer fuimos a cenar a un wok en la entrada de Alicante y me está pasando factura. El problema es que no sé controlarme en absoluto, y cuando debería parar, sigo comiendo. Y sigo...y me vuelvo a levantar...y acabo con las arterias taponadas y la visión borrosa. Ayer llegamos al punto (y esto es culpa de Mª Isabel) de que como ella me devolvía un pequeño tupper de los muffins que le llevé, se nos ocurrió que sería muy gracioso meter las gominolas del postre y llevárnoslas para después (porque repito, veia borroso y llevaba las gafas puestas...). No sin antes comer barquillos con chocolate, profiteroles de nata y demás. Así que ahora mismo tengo aquí delante un tupper lleno de fresas y miniplátanos de gominola y no paro de pensar en algún cupcake o muffin de fruta ¡¡¡donde poder colocarlos como adorno!!!

Todo esto viene porque el viernes hice minimuffins de naranja y chocolate y me quedé con las ganas de adornarlos con gominolas en forma de gajo de naranja. Llamé a Carlos para que me los trajera pero era demasiado taaarde ya estaba en la puerta de casa. En fin, que a ver si esta semana tuviera un hueco, pero me parece que es imposible, ya que tengo que hacer trufas para el instituto de mi padre, trufas para casa de mi abuela, galletas de mantequilla y glasa y una tarta.


Hoy os traigo la receta de los minimuffins de naranja y chocolate.

Antes quería enseñaros una cosa. Es un mero trocito de papel, mal cortado y que en otras circunstancias no tendría ninguna importancia. Pero es que lo escribí una hora antes de que me llamaran para ir a Valencia a trasplantarme.
La historia de este momento es que estaba con mis amigas Julia, Bea y Mª Isabel. Íbamos al mercadillo y yo quería buscar un sombrero (que al final compré) para no morirme de insolación en el FIB Heineken, que era una semana después y ya tenía la entrada. El caso es que nos encontramos aparcado el coche de Carlos y a mi se me ocurrió la bobada de escribirle una notita y dejársela en el parabrisas.

Después de todo eso nos marchamos a casa. Una vez en el coche, a la altura del portal de Bea, que vivía a unos 3min andando de la puerta de mi casa, me llamó mi madre. La oí llorar y reír al mismo tiempo.

-Olaia, ¿dónde estás?
-En lo de Bea, ¿Por qué? ¿Qué pasa?
-Ha llamado el Dr. Ansótegui cielo, hay un posible donante y muy bueno, pero tenemos que irnos para Valencia YA.
BOOM
El río de lágrimas y jadeos fue tal que mis amigas pensaron dos cosas: o había perdido a alguien o había llegado el momento. Fui capaz de decir: hay un donante. Y a partir de ahí sólo oía: ¡¡¡AHHHHHHH vámonos!!!

Subimos hasta casa de mi madre, hablé con mi médico por teléfono:

-Hola Emilio…
-Olaia, ¡te he estado llamando!
-Es que mi móvil es una mierda Emilio, es de yoigo pero es que es barato.
-Jaja bueno sabes lo que tienes que hacer, ¿no?
-(Lágrimas y más lágrimas)
-Eso lo primero, suéltalo. Es normal y es el momento, llora y venta para acá. Porque por fin ha llegado Olaia. Lo llevábamos esperando mucho tiempo y tú lo sabes. Es lo que hay que hacer. Llevas mucho tiempo mal y no hay otra solución, ¿lo sabes? Así que vente para aquí, yo no estaré, ojalá te pudiera ver, pero no me toca. Estará la Dra. Pastor, ella se encargará. Hay posibilidades de que no pueda ser, pero yo creo que sí, por eso no fueron los anteriores, este te toca ya. Estoy seguro de que te veré cuando despiertes. Ánimo compañera.

Y para Valencia.

Este es el trocito de papel, Carlos lo cogió dice que sin leerlo, sabía que tenía que ser mío. Ahora lo tiene pegado en el armario de su habitación :)




Poco a poco iré contando fragmentos de esta gran aventura que, en realidad, no es más que mi vida.

Y ahora sí. Vamos con la receta.


Minimuffins de naranja y chocolate


Ingredientes:

1 huevo
150gr de azúcar moreno
150ml de zumo de naranja natural
100ml de leche
280gr de harina
3 cucharaditas de levadura
½ cucharadita de de canela
80gr avellanas picadas
80gr chocolate picado (no rallado)
125gr de mantequilla a temperatura ambiente

Cápsulas pequeñas de papel para trufas o grandes para muffins.

Para decorar podemos usar varias cosas:
Merengue con ralladura de naranja
Azúcar glas con zumo de naranja.
Piel de naranja en juliana, bolitas de chocolate, onzas de chocolate, figuritas, fruta en gelatina, gominolas…




¡Y a pringarse!

Mezclamos ingredientes secos: harina, canela, levadura (tamizadas) y avellanas picadas.

Batimos el huevo con el azúcar y la mantequilla (manualmente). Añadimos el zumo de naranja y la leche. Mezclamos bien y vamos incorporando la mezcla de harina y finalmente el chocolate.

Una vez unido todo repartimos la masa en los moldes. Yo usé los moldes de trufa que coloqué en los moldes más grandes de silicona para no arriesgarme a que desbordaran. Como siempre los llené casi hasta el borde y los metí a 200ºC en el horno. Si usáis estos moldes pequeños ponedlos 3min a esta temperatura y luego 15min más a unos 185ºC. Si, por el contrario, teneis moldes más grandes de muffins, hacedlo como siempre. A 200ºC durante 5min y otro 20min a 185ºC (seguramente varie esta temperatura en algunas recetas, pero si es así es sólo un mínimo, entre 180ºC- 190ºC, nunca subo o bajo de ahí. A veces me manejo entre ellas y hago un cambio en medio de la cocción, pero sólo de 5ºC de diferencia, manías mías).

Una vez fuera del horno los dejamos enfriar sobre rejilla y los decoramos con lo que queramos. Yo usé merengue que hice yo misma con ralladura de naranja y unas gotitas de colorante. Quedó una crema de naranja riquísima y espumosa. Además decoré con figuritas de chocolate navideñas, piel de naranja en juliana, madroños recién cogidos del árbol, etc.

Esta receta lleva varios retoques propios y cantidades que varié para ir cogiendo soltura en esto de la experimentación. Espero que os guste J



jueves, 15 de diciembre de 2011

Demasié pa'l body

Es impresionante todo lo que puede caber en una cabecita. Lo que uno puede llegar a acumular, tanto, que llega un momento en que lloras y no sabes por qué. ¿Por dolor? ¿pena? ¿tristeza?

Un día se te quema el chocolate que estás derritiendo y sabes que algo no va bien. Lloras, quizás por el chocolate, quizás por ti o por los que ya no están, quizás por miedo a no estar. Y te impregnas de ese chocolate quemado. La rica capa de caco puro que te había endurecido se resquebraja y deja salir un praliné derretido y cremoso. Y en él van todos los días en el hospital, todas las batallas, toda la pena e impotencia. Los recuerdos. Todo lo que alguna vez quisiste hacer o decir pero no pudiste o fue demasiado tarde.


Hospital La Fe (Antiguo) Verano 2009

Y el relleno empieza a salir por cada poro de tu cuerpo.
Deja que salga todo, que te impregne la piel, las uñas, el pelo...deja que fluya esa mezcla de chocolate puro y praliné. Que más da. Cuando termine, date una buena ducha de agua caliente, es lo que mejor quita el chocolate. Y deja que todo el dolor y las preocupaciones se vayan por el desagüe.




El mundo sería mucho más dulce si todos dejáramos salir nuestros miedos y dudas y nos apoyáramos en quién de verdad se preocupa por nosotros.


Encamada, Diciembre 2009. Unas 3 semanas antes de la lobectomía.

Antes de correr, hay que caminar.