domingo, 18 de diciembre de 2011

Recuerdos y minimuffins de naranja y chocolate.

¡Buenos empachodías a todos!


Ayer fuimos a cenar a un wok en la entrada de Alicante y me está pasando factura. El problema es que no sé controlarme en absoluto, y cuando debería parar, sigo comiendo. Y sigo...y me vuelvo a levantar...y acabo con las arterias taponadas y la visión borrosa. Ayer llegamos al punto (y esto es culpa de Mª Isabel) de que como ella me devolvía un pequeño tupper de los muffins que le llevé, se nos ocurrió que sería muy gracioso meter las gominolas del postre y llevárnoslas para después (porque repito, veia borroso y llevaba las gafas puestas...). No sin antes comer barquillos con chocolate, profiteroles de nata y demás. Así que ahora mismo tengo aquí delante un tupper lleno de fresas y miniplátanos de gominola y no paro de pensar en algún cupcake o muffin de fruta ¡¡¡donde poder colocarlos como adorno!!!

Todo esto viene porque el viernes hice minimuffins de naranja y chocolate y me quedé con las ganas de adornarlos con gominolas en forma de gajo de naranja. Llamé a Carlos para que me los trajera pero era demasiado taaarde ya estaba en la puerta de casa. En fin, que a ver si esta semana tuviera un hueco, pero me parece que es imposible, ya que tengo que hacer trufas para el instituto de mi padre, trufas para casa de mi abuela, galletas de mantequilla y glasa y una tarta.


Hoy os traigo la receta de los minimuffins de naranja y chocolate.

Antes quería enseñaros una cosa. Es un mero trocito de papel, mal cortado y que en otras circunstancias no tendría ninguna importancia. Pero es que lo escribí una hora antes de que me llamaran para ir a Valencia a trasplantarme.
La historia de este momento es que estaba con mis amigas Julia, Bea y Mª Isabel. Íbamos al mercadillo y yo quería buscar un sombrero (que al final compré) para no morirme de insolación en el FIB Heineken, que era una semana después y ya tenía la entrada. El caso es que nos encontramos aparcado el coche de Carlos y a mi se me ocurrió la bobada de escribirle una notita y dejársela en el parabrisas.

Después de todo eso nos marchamos a casa. Una vez en el coche, a la altura del portal de Bea, que vivía a unos 3min andando de la puerta de mi casa, me llamó mi madre. La oí llorar y reír al mismo tiempo.

-Olaia, ¿dónde estás?
-En lo de Bea, ¿Por qué? ¿Qué pasa?
-Ha llamado el Dr. Ansótegui cielo, hay un posible donante y muy bueno, pero tenemos que irnos para Valencia YA.
BOOM
El río de lágrimas y jadeos fue tal que mis amigas pensaron dos cosas: o había perdido a alguien o había llegado el momento. Fui capaz de decir: hay un donante. Y a partir de ahí sólo oía: ¡¡¡AHHHHHHH vámonos!!!

Subimos hasta casa de mi madre, hablé con mi médico por teléfono:

-Hola Emilio…
-Olaia, ¡te he estado llamando!
-Es que mi móvil es una mierda Emilio, es de yoigo pero es que es barato.
-Jaja bueno sabes lo que tienes que hacer, ¿no?
-(Lágrimas y más lágrimas)
-Eso lo primero, suéltalo. Es normal y es el momento, llora y venta para acá. Porque por fin ha llegado Olaia. Lo llevábamos esperando mucho tiempo y tú lo sabes. Es lo que hay que hacer. Llevas mucho tiempo mal y no hay otra solución, ¿lo sabes? Así que vente para aquí, yo no estaré, ojalá te pudiera ver, pero no me toca. Estará la Dra. Pastor, ella se encargará. Hay posibilidades de que no pueda ser, pero yo creo que sí, por eso no fueron los anteriores, este te toca ya. Estoy seguro de que te veré cuando despiertes. Ánimo compañera.

Y para Valencia.

Este es el trocito de papel, Carlos lo cogió dice que sin leerlo, sabía que tenía que ser mío. Ahora lo tiene pegado en el armario de su habitación :)




Poco a poco iré contando fragmentos de esta gran aventura que, en realidad, no es más que mi vida.

Y ahora sí. Vamos con la receta.


Minimuffins de naranja y chocolate


Ingredientes:

1 huevo
150gr de azúcar moreno
150ml de zumo de naranja natural
100ml de leche
280gr de harina
3 cucharaditas de levadura
½ cucharadita de de canela
80gr avellanas picadas
80gr chocolate picado (no rallado)
125gr de mantequilla a temperatura ambiente

Cápsulas pequeñas de papel para trufas o grandes para muffins.

Para decorar podemos usar varias cosas:
Merengue con ralladura de naranja
Azúcar glas con zumo de naranja.
Piel de naranja en juliana, bolitas de chocolate, onzas de chocolate, figuritas, fruta en gelatina, gominolas…




¡Y a pringarse!

Mezclamos ingredientes secos: harina, canela, levadura (tamizadas) y avellanas picadas.

Batimos el huevo con el azúcar y la mantequilla (manualmente). Añadimos el zumo de naranja y la leche. Mezclamos bien y vamos incorporando la mezcla de harina y finalmente el chocolate.

Una vez unido todo repartimos la masa en los moldes. Yo usé los moldes de trufa que coloqué en los moldes más grandes de silicona para no arriesgarme a que desbordaran. Como siempre los llené casi hasta el borde y los metí a 200ºC en el horno. Si usáis estos moldes pequeños ponedlos 3min a esta temperatura y luego 15min más a unos 185ºC. Si, por el contrario, teneis moldes más grandes de muffins, hacedlo como siempre. A 200ºC durante 5min y otro 20min a 185ºC (seguramente varie esta temperatura en algunas recetas, pero si es así es sólo un mínimo, entre 180ºC- 190ºC, nunca subo o bajo de ahí. A veces me manejo entre ellas y hago un cambio en medio de la cocción, pero sólo de 5ºC de diferencia, manías mías).

Una vez fuera del horno los dejamos enfriar sobre rejilla y los decoramos con lo que queramos. Yo usé merengue que hice yo misma con ralladura de naranja y unas gotitas de colorante. Quedó una crema de naranja riquísima y espumosa. Además decoré con figuritas de chocolate navideñas, piel de naranja en juliana, madroños recién cogidos del árbol, etc.

Esta receta lleva varios retoques propios y cantidades que varié para ir cogiendo soltura en esto de la experimentación. Espero que os guste J



jueves, 15 de diciembre de 2011

Demasié pa'l body

Es impresionante todo lo que puede caber en una cabecita. Lo que uno puede llegar a acumular, tanto, que llega un momento en que lloras y no sabes por qué. ¿Por dolor? ¿pena? ¿tristeza?

Un día se te quema el chocolate que estás derritiendo y sabes que algo no va bien. Lloras, quizás por el chocolate, quizás por ti o por los que ya no están, quizás por miedo a no estar. Y te impregnas de ese chocolate quemado. La rica capa de caco puro que te había endurecido se resquebraja y deja salir un praliné derretido y cremoso. Y en él van todos los días en el hospital, todas las batallas, toda la pena e impotencia. Los recuerdos. Todo lo que alguna vez quisiste hacer o decir pero no pudiste o fue demasiado tarde.


Hospital La Fe (Antiguo) Verano 2009

Y el relleno empieza a salir por cada poro de tu cuerpo.
Deja que salga todo, que te impregne la piel, las uñas, el pelo...deja que fluya esa mezcla de chocolate puro y praliné. Que más da. Cuando termine, date una buena ducha de agua caliente, es lo que mejor quita el chocolate. Y deja que todo el dolor y las preocupaciones se vayan por el desagüe.




El mundo sería mucho más dulce si todos dejáramos salir nuestros miedos y dudas y nos apoyáramos en quién de verdad se preocupa por nosotros.


Encamada, Diciembre 2009. Unas 3 semanas antes de la lobectomía.

Antes de correr, hay que caminar.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Muffins de chocolate y Streusel y mi incumplimiento de la abstinencia por culpa de Anna

¡Hola de nuevo! me temo que no conseguí cumplir con lo propuesto un par de entradas más abajo (snif snif jiji). Pero no es mi culpa, que conste. La culpa la tiene mi amiga Anna, que cumplía años el día 10 de diciembre y me pidió que le hiciera algo especial.

Así que sí, una vez en San Juan llamé a mi madre y aproveché que tenía que ir con ella al reumatólogo para pasar por casa y recoger todo lo necesario para hacer unas galletas de mantequilla. Además, para terminar de arreglarlo, muy a Majo's en Alicante y me compré unos moldes preeeciosos en forma de cupcake, de mariposa, tarta de boda, regalo de navidad...y colorantes varios, flores de azúcar ya hechas...etc. El resultado fueron unas galletas RIQUÍSIMAS de mantequilla con glasa real que embolsé individualmente y até con un lacito de cinta rosa. Los repartimos al final de la cena (la cual por cierto estuvo increíble, en Benidorm y lo pasamos muy pero que muy bien. Creo que todas necesitábamos salir a desmelenarnos un poquete). En fin, ahí van unas fotos donde podeis ver las galletas y algo del cumple.






Y otra de cumples, hoy es el cumple de Yair. Un compi de FQ y amigo. Así que como no podía ser de otra manera, quise hacerle un pequeño regalo. Le envié unos ricos Muffins de chocolate y Streusel en una cajita que llegó hasta Guipúzcoa nada más y nada menos. Ya me dijo que le encantaron así que estamos los dos contentos.



Aquí os dejo la receta. Más adelante subiré la de galletas de mantequilla y cómo decorarlas con glasa real :)


Muffins de chocolate



Ingredientes:

150 gr de chocolate fondant
80 gr de azúcar moreno.
2 cucharaditas de cacao puro.
170 ml de leche.
2 huevos.
200 gr de harina.
2 cucharaditas de levadura química.
Una pizca de sal.
60 ml de aceite de girasol.
Entre 8 y 12 cápsulas individuales para muffins, dependiendo del tamaño.
Para el streusel:
25 gr de mantequilla a temperatura ambiente.
1 cucharada de cacao.
40 grms de azúcar moreno.
40 grms de harina.





Y vamos con la receta:

Primero preparáremos la cobertura de Streusel, que es tan sencillo como mezclar en un bol el azúcar, el cacao y la harina con la mantequilla a temperatura ambiente en trozos. Nos ayudaremos de un tenedor. No se trata de deshacer completamente la mantequilla, sólo que nos quede una especie de arenas con trocitos. Lo reservaremos.

A continuación prepararemos la masa de los muffins. Para ello derretiremos el chocolate al baño maría y lo dejaremos enfriar un poco, sin que llegue a endurecerse. (Yo suelo derretirlo directamente en un cazo, solo o con un pelín de mantequilla, controlandolo mucho para que no se me llegue a pegar). Después, mientras templa, prepararemos en un bol un mezcla de los ingredientes secos, es decir, la harina, la levadura el cacao y la sal, todo bien tamizado.

A parte batimos los huevos y los añadimos al chocolate. Mezclamos bien e incorporamos el aceite y la leche. Molvemos a mezclar y añadimos esto a la mezcla de harina, unimos bien.

En las cápsulas para muffins ponemos la pasta y le espolvoreamos bastante cobertura de Streusel por encima. Como siempre, ponemos las cápsulas en un molde múltiple para muffins y horneamos 5min a 200ºC y luego unos 20min a 180ºC.

Cuando los saquemos dejamos enfriar sobre rejilla unos 10min.





 Y esi es todo, espero que os guste y si lo intentáis ya me decís cómo os salen ;)

¡¡FELICIDADES YAIR!!

domingo, 11 de diciembre de 2011

De lo que sea.

La verdad, no sé muy bien de qué quiero hablar, sólo quiero hacerlo. Es día de hablar, de hablar mientras suena http://www.youtube.com/watch?v=C8bJ76SJ0TY

Las echo de menos, cada día que pasa, cada segundo del día. Porque las penas y problemas eran menos cuando ellas los escuchaban. Desaparecían con sus risas y sus ironías. La vida, en general, era más bonita con ellas. Porque quizás no os disteis cuenta, pero todo se volvió más gris cuando se fueron. El mundo quedó cubierto por una especie de neblina y todo se ve más borroso. No tendrían que haberse ido, las cosas no deberían pasar así. Las personas no deberían abandonar la vida con 17 o 23 años. No.

Lo más importante para una chica de 20 años no debería ser poder levantarse cada día y coger aire. Su mayor preocupación no tendría por qué ser subir o bajar la capacidad pulmonar. Nadie con 20 años debería llevar un reservorio, no tendrían que existir los reservorios. Nadie tendría que necesitar un drenaje. Verse en una cama con tubos saliendo de tus costillas. Esas imágenes no deberían tener un lugar en el mundo, ni siquiera en nuestra imaginación.

Pero existen, existen los drenajes, los reservorios, las broncoscopias y la gente muere con 23 años y no podemos hacer nada para cambiarlo. Sólo conocer y acompañar a las personas que, desgraciadamente, protagonizan esas imágenes. No pretendas curarlas ni salvarlas, sólo acompáñalas, dales la mano cuando lo necesiten y siéntete un privilegiado por ser tú quien se la de. No sientas lástima por ellas, siente lástima por el mundo y la vida, que pierden los mejores intérpretes del mundo. Quiérete, por el amor de Dios, y respétalas. Respeta tu cuerpo, porque es lo único que tienes, cuando este se canse, no tendrás ni voz ni voto, te abandonará y entonces sólo sentirás pena de ti mismo.
Cuídalo y déjate de gilipolleces, porque la gente muere con 23 años.

sábado, 3 de diciembre de 2011

¿Semana de abstinencia?

Hoy me voy a San Juan una semanita, así que aprovecharé para pasar por la tienda Majo's, en Alicante, para cargar para esta Navidad. Tengo la cabeza llena de ideas así que necesito cortadores, moldes, fondant, colorantes, boquillas nuevas de manga....y por supuesto caerá algo de purpurina comestible, rosas increíbles de azúcar, cápsulas para muffins...y bueno, ¡mi bolsillo dará gracias si sólo vuelvo con eso!

El tema es que allí en el piso no tengo mucho material con el que trabajar y cultivar mi extraña obsesión por los pasteles, así que no sé si podré aguantar o me volveré loca y llamaré a mi madre para que me traiga las varillas, la báscula, el rodillo, los cortadores...Vamos que se aceptan apuestas para ver si logro estar una semana entera sin llenarme las manos de harina, por supuesto yo apuesto en mi contra.

Dicho esto, ayer y antes de ayer decidí darme un empacho a cocinar e hice las galletas que subí ayer y dos tartas más. La primera que quiero enseñaros es una Tarta de mousse de chocolate.


Tarta mousse de chocolate


La hice para Raul, un amigo de Carlos. Su madre cumple años y esta es su tarta :)
Se la llevó así y envuelta después con un papel azul marino.




La otra fue de improvisación, aunque todo hay que decirlo, una improvisación que me llevó horas.

Se trata de una tarta de mi libro "200 recetas para postres". Hace tiempo mi amiga María Isabel la marcó para que se la hiciera y aun no había tenido ocasión. Así que me pareció el mejor postre para llevar a su casa y tomar después de comer. Es una tarta de chocolate, casi como un brownie. Densa pero de sabor suave que además contrasta con toda la nata que la recubre y las nubes además de bonitas, dan un toque todavía más dulce y el contraste de texturas a mi me encantó. No es de las más fáciles que hice pero tampoco de las más difíciles así que os animo a que lo intenteis. Ahora me arrepiento de haber dejado el resto en casa de mi amiga, la verdad es que sólo con volver a ver las fotos y recordar el sabor...

En fin, aquí os dejo la receta y unas fotos para que se os caiga la baba.




Tarta de chocolate y nata con nubes


Ingredientes:

200gr de chocolate sin leche o con muy poca
100gr de mantequilla
215gr de azúcar
2 cucharadas de harina TAMIZADA
5 huevos
2 cucharadas de agua caliente
Media cucharadita de canela molida

300ml de nata para montar
125gr aprox. de nubes de gominola




Y al tema:

Derretimos el chocolate al baño maría junto con la mantequilla.

Montamos las claras a punto de nieve y una vez montadas vamos añadiendo cucharadas de azúcar muy poco a poco hasta conseguir un merengue bien consistente (usamos 175gr del total del azúcar). Es importante añadir el azúcar muy poco a poco. Es más trabajo pero es la mejor forma de llegar a un buen merengue denso y brillante.

A continuación, batimos las yemas con el resto del azúcar hasta que tengamos una mezcla bastante densa.

Poco a poco añadimos el chocolate fundido a la mezcla de las yemas. Mezclamos bien y añadimos la harina tamizada y la canela. Echamos las dos cucharadas de agua caliente para soltar la mezcla un poco.

Vamos incorporando el merengue, de cucharada en cucharada grande y mezclando con movimientos envolventes ayudándonos de una cuchara o espátula.

Como molde usaremos uno desmontable de unos 23cm. Yo lo unté con matequilla pero aún así le puse un papel vegetal en la base, lo recorté del tamaño exacto.

Precalentamos el horno a 180ºC e introducimos el pastel unos 25-30min.
Yo tuve que dejarlo un poco más de tiempo e incluso subirlo hasta 190-200ºC porque mi horno tiene ventilador. Os recomiendo que lo vigileis y esteis en la cocina a ser posible todo el tiempo, controlando bien. También es aconsejable pinchar el pastel antes de sacarlo para asegurase de que no está crudo.
Una vez sacado del horno lo dejamos en el molde sobre una rejilla unas 2h. Luego desmoldamos.

Para poner la nata también os recomiendo que lo hagais justo antes de servirlo o comerlo.
Montamos la nata y cubrimos toda la tarta con ayuda de una espátula grande. (Como las que se usan para alisar el ganaché de las tartas de fondant).

Luego decoramos a nuestro gusto con las nubes.

El resultado es un pastel muy denso y consistente. Casi como un brownie, así que no os asusteis ni creais que está crudo (bueno, ¡¡si chorrea es que está crudo!!) si cuando lo cortais lo veis muy "blando".






Espero que os haya gustado :)






viernes, 2 de diciembre de 2011

Por mí, por todos mis compañeros y por mí primero.

Nueve días ingresada de nuevo. Nueve días entre esas cuatro paredes mágicas. Y es que sí, cuando estás allí el día se hace eterno, el culo se te pone cuadrado de tanto sofá y acabas del pollo al horno hasta los mismísimos. Pero cuando sales...todo cambia. El viaje desde Valencia a casa es una hora y media, justo el tiempo necesario para asimilar las notícias médicas y coger fuerzas para el día a día. Por eso esas cuatro paredes son mágicas. Porque hacen que te aferres a la vida más que cualquier otra persona. Que tengas ganas de salir y comerte el mundo, de levantarte cada mañana en tu estupenda cama, desayunar y hacer cosas como esta.


Se acercan los 5 meses trasplantada, ni me lo creo. Y esta es mi forma de autofelicitarme y de dar las gracias a la gente que estuvo y está conmigo.

Gracias por todo lo que habeis hecho y seguís haciendo día a día. Sé que la que estuvo sufriendo lo insufrible y aguantando fui yo, pero de nada serviría todo eso sin vosotros, y no lo habría conseguido de no ser por vosotros.

Gracias por darme la mano en la UCI, por secarme las lágrimas, por las carícias (que aunque no pudiera ni abrir los ojos, las sentía), por vuestras palabras de cariño, por vuestra paciencia a mis malas contestaciones, por subirme y bajarme la cama unas 100 veces al día. Por abanicarme, darme agua y aguantarme la palangana mientras la vomitaba (sí, así de asqueroso).

A mi hermano, porque sé que le resulta muy duro verme así, pero sus visitas me alegraban el día. A Carlos, por dormir en el suelo con mis padres. A Carol y Fran, por venir desde Santa Pola y marchar a las 2 de la madrugada cuando les dijeron que todo había salido bien. A María Isabel por estar conmigo todo el camino a Valencia. A Jorge, porque es el beso que más recuerdo antes de entrar a quirófano (Carlos no te lo tomes a mal pero es que es verdad, no sé por qué jaja). A Bea y Julia, porque vivieron conmigo el momento de la notícia, y eso para mí es muchísimo, poder despedirme de vosotras antes de ir. A Anna, porque no sé cómo lo haces, pero siempre estás cerca de mí, aunque no te tenga físicamente al lado. A mis chicas, Évelyn y Kika, porque no me quedé tranquila hasta que leí vuestros mensajes antes de bajarme a operar. A Víctor y Lorena, que siempre habeis sido mis compañeros en este duro viaje.

A mis padres, porque no sería nada sin ellos. Sufren casi igual que yo, y cuando entraba al quirófano sólo podía desear que no sufrieran si me pasaba algo, no podría soportarlo. A todos los que conocí en estos 5 meses. Mis compañeros de batalla. Y a todos los que me quedan por conocer.
Gracias por luchar conmigo.

Así que con todo ello, con todo ese cariño que me habeis dado, hice estas pastas de chocolate, que espero que os gusten.


Pastas de chocolate


Ingredientes:

250gr de chocolate fondant
100gr de azúcar
210gr de harina
60gr de mantequilla
Medio sobre de levadura química
2 huevos
Una pizca de sal

Glasa real para decorar:
180gr de azúcar glass
1 clara de huevo
Colorantes





Receta:

Fundimos el chocolate al baño maría y le agregamos la mantequilla que tendremos a temperatura ambiente. Lo pasamos a un bol y le añadimos el azúcar y los huevos. Mezclamos bien y le añadimos la harina con la levadura tamizadas. Tapamos el bol con papel film y lo dejamos en la nevera unas dos horas.

En una bandeja de horno preparamos un papel vegetal para galletas.

Después sacamos de la nevera y hacemos bolitas del tamaño de una nuez o menos. Las colocamos en la bandeja y las aplastamos un poco con los dedos dándoles forma. No las hagais muy grandes ni las junteis mucho porque crecen bastante en el horno.

A continuación las metemos en el horno precalentado a 180ºC durante 10min.
Cuando las saquemos las dejamos enfriar sobre una rejilla.

Para decorar hacemos glasa real, muy sencilla de preparar. Batimos la clara de huevo un poco, hasta que haga un pelín de burbujas y espuma por encima, simplemente. Y añadimos el azúcar glass. Batimos bien hasta que quede una consistencia densa. La metemos en biberones para decorar o manga pastelera y hacemos los dibujos que queramos.
Si queremos añadirle color a la glasa, se le añadirá una vez hecha. Es decir, cuando tengamos la glasa batida la podemos separar en varios cuencos y añadirle a cada uno una gota del colorante elegido, lo mezclamos con una cuchara y listo.

Espero que os guste y las hagais porque son muy fáciles y quedan muy ricas para tomar con leche o café :)

martes, 15 de noviembre de 2011

Muffins de frutos rojos 1- Estrés 0

Sí, ya lo sé. Más muffins. Pero es que son tan fáciles de preparar y quedan tan ricos, que tenia que aprovechar las bayas y frambuesas que me quedaban ¡¡antes de que se echaran a perder!!
Pero estos muffins no son unos muffins cualquiera. Son especiales. En ellos deposité todo un día de estrés y notícias no muy buenas. Llegué a casa de la visita a la Unidad de Trasplante de La Fe de Valencia bastante agotada, física y mentalmente. Librarse por los pelos de un ingreso y quedarse pendiente de pruebas y quirófanos puede con cualquiera. Así que al llegar a casa y ver las bayas en la nevera supe como disipar esa nube gris que llevaba todo el día posada encima de mí.
Cogí mi libro de "Muffins: pequeñas exquisiteces para todos los paladares" y busque una buena receta de base. No me apetecía ni vainillas, ni cremas de queso, ni mazapanes ni nada por el estilo. Un delicioso y sencillo Muffin con el toque ácido de los frutos rojos.

Y disfruté cada segundo de la receta. Mezclé cada ingrediente con cariño mientras pensaba en todo lo que había dicho el médico. Una cucharadita de almendra molida, una de estrés, una de almendra molida, una de estrés...así hasta acabar con todos los pensamientos negativos que purulaban por mi cabeza.

Me senté delante del horno y me pasé todo el tiempo de cocción mirando como subian y  burbujeaban mientras sonreía. ¡Sonreía porque estaba cociendo mis problemas! hasta olían bien, eran muffins cargados de negatividad y olían requetebien.
Lo mejor de todo fue, cómo no, devorarlos sin piedad ninguna. Acabar con esos problemas de la mejor forma posible, saboreándolos y digiriéndolos. Pringarte de nata y pasártelo genial poniendo color aquí y allá. Porque a veces los peores problemas que se escapan a tu control se solucionan de la forma más simple. Sonriendo y poniendo color allá por donde pases. Dejando un rastro dulce tras de ti y un rico olor a tranquilidad.

Así que si teneis cualquier problema, ¡contárselo a vuestros muffins! ellos sabrán tratarlos como se merecen. Y para ello, aquí os dejo la receta :)

Muffins de frutos rojos



Ingredientes para unos 12 muffins.

12 cápsulas de papel o silicona para muffin o magdalena
200 gr de frambuesas y bayas frescas o previamente descongeladas
250gr de harina
70gr de almendra molida
2 cucharaditas y 1/2 de levadura en polvo.
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.
1 huevo
140gr de azúcar
80ml de aceite vegetal (yo usé 70 y completé con un poquito de agua para experimentar con la esponjosidad)
275ml de leche

Para adornar
azúcar glass, nata montada, frambuesas o bayas, fideos, sirope...




Precalentamos el horno a 200ºC y untamos un molde múltiple para muffins o preparamos las cápsulas individuales. (Yo lo que hago es poner los moldes de papel dentro de los de silicona para que mantengan la forma, y estos a su vez en un molde múltiple con los huecos grandes)
Lavamos bien las frambuesas y las bayas y las dejamos secando sobre papel de cocina.

Como siempre, primero mezclamos los ingredientes secos en un bol, en este caso: la harina, la almendra, la levadura y el bicarbonato.

Batimos el huevo e incorporamos el azúcar. Seguimos batiendo de forma manual y cuando veamos que la mezcla adquiere un color más blanquecino añadimos el aceite, la leche y los frutos rojos. Mezclamos bien con cuidado de no romper mucho o nada las bayas y frambuesas.

A continuación vamos tamizando la mezcla de harina sobre la pasta y removemos despacio con una cuchara o espátula hasta que quede homogéneo.

¡Y ya está! repartimos la masa en los moldes y metemos al horno. Como ya he dicho en las recetas anteriores, a mi me quedan genial dejándolos 5min a 200ªC y luego otros 20-25min a 180ºC. También podéis comprobar si están hechos clavando un palillo en unno de ellos y si sale limpio ya se pueden sacar.

Una vez fuera dejádlos reposar unos minutos antes de desmoldarlos en caso de que hayais usado molde múltiple y si no es así, sacais los moldes individuales y dejais reposar los muffins sobre una rejilla para que no se humedezcan.

El hecho de usar moldes individuales dentro de uno múltiple viene bien cuando se hace más de una horneada. Sacas las cápsulas y puedes poner otras sin tener que esperar para poder desmoldar.

Para decorar yo monté nata a la que añadí un poco de azúcar (una vez montada) y usé manga pastelera. También eché mano de fideos y bolitas para darle alegría y color.




Espero que os guste la receta y cualquier duda todos sabeis dónde encontrarme :)